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Las calles de restaurantes de Insa-dong están del lado de la farmacia Sudo de la calle central (referir mapa). Los restaurantes coreanos tradicionales de Insa-dong son famosos por su arquitectura antigua al estilo coreano (Hanok) y la comida tradicional coreana sin condimentos artificiales.

El restaurante más famoso donde puede presenciar funciones tradicionales mientras disfruta de la comida de templo es Sanchon y el restaurante donde puede probar la comida típica de las familias coreanas es Jisrisan.

Los restaurantes más populares son Sadongmyeonok por sus mandukuk (sopas suave con masas rellenas), Insa-dong Hangari Sujebijib por sus Sujebi (sopa suave con una masa hervida con caldo de carne), Getmaeulmilbatjib por sus Kalguksu (fideos amasados a mano con caldo).

En casas tradicionales de tés tradicionales, son famosas Yeotchajib con cuartos de calefacción dosa radiante (ondol), Gyicheon de la esposa del poeta Cheon Sang Byeong; y Jeontongdawon en la galería de artes Kyeong-in.

Ad emás de todos estos restaurantes y casas de tés tradicionales, se puede merendar por las calles de Insa-dong con Hoteok (crepé) de Sambodang y Kultarae frente a la tienda Tong-in.

Turismo a la Gruta Seokguram y al Templo Bulguksa de Gyeongju

Gyeongju es nombrada como el “museo sin techo”, ya que cada rincón de la ciudad preserva monumentos históricos de los mil años de la Dinastía Silla (57 a.C.~935 d.C.). Entre ellos se destacan la Gruta Seokguram y el Templo Bulguksa, ya que fueron designados como Patrimonios Culturales por la UNESCO.

Especialmente, la pagoda del templo, decorada sobre el granito con grabados de figuras de flores de loto y de bambúes, es uno de los lugares en donde los turistas no se olvidan de tomarse las fotos.

La Gruta Seokguram tiene un techo con forma de cúpula, compuesto por 360 piedras cuadradas. La gruta, construida con técnicas hasta el momento desconocidas, y la piedra preciosa ubicada en la frente del Buda, brillan aún más al amanecer.

El Templo Bulguksa es la reliquia representante de Gyeongju y fue designado UNESCO Patrimonio Cultural del Mundo en 1995. La belleza del templo en sí y el toque artístico de las reliquias de piedra son bien conocidos a lo ancho y largo del mundo entero.